Los Errores de Valoración

Errores que derivan de una situación determinada

Pueden depender:
  • Del valorador: pro falta de adiestramiento suficiente, por incapacidad de juzgar, pro subjetividad de las valoraciones, por errónea justificación de los juicios.
  • Del sistema de valoración: independientemente de la capacidad y del adiestramiento de los valoradores, los errores pueden tener su origen en el mismo mecanismo del sistema elegido.
  • Del comportamiento del valorado: el juicio del valorador puede ser alterado por la manifestación de una característica inapreciable con respecto al mismo juicio.

Errores universales

Son susceptibles de manifestarse en cualquier situación y por ello no se originan por un determinado programa de valoración.
  • Efecto de halo: tendencia constante a emitir juicios positivos o negativos sobre una gran parte de las cualidades y características ajenas, por el solo hecho de haber quedado sorprendidos favorablemente o no por una de ellas.
  • Halo sucesivo: quién efectúa la valoración es llevado a juzgar muy bien a una persona con características del todo normales por el hecho de que el individuo valorado antes era mediocre; o viceversa.
  • Tendencia a los juicios medios: tendencia de los valoradores a no alejarse demasiado de los valores medios al juzgar tanto a las personas en su conjunto como a las particulares cualidades y características.
  • Error de generosidad: el valorador tiende a asignar a las personas y a las características que examina puntuaciones o juicios no inferiores a un cierto nivel. Se aproxima siempre a niveles superiores a los que el valorado merecería efectivamente.
  • Tendencia a la severidad: el valorador por exceso de crítica, tiende a mantener bajos los juicios y entre dos puntuaciones elige inevitablemente la menor.
  • Error sistemático: tendencia de supervalorar o menospreciar determinadas características o cualidades de los empleados y de expresar sistemáticamente juicios positivos o negativos sobre las mismas cualidades.
  • Error total: error constante debido a una falta de coherencia del valorador al aplicar los mismos standards. Puede ser medido para conocer si el valorador se mantiene en la media de los juicios o bien se aleja de la misma y en que grado. Se calcula comparando los juicios expresados por cada valorador en particular con la media de los juicios formulados por todos los valoradores.
  • Error lógico: consiste en el hecho de que el valorador establece determinadas relaciones entre las diversas cualidades personales que está juzgando.
  • Prejuicio contagioso: prejuicio del valorador, que por motivos políticos, regionales, etc., interpreta en una determinada forma del todo subjetiva cualquier acción realizada por la persona que se debe valorar.
  • Efecto de la memoria: deriva de la tendencia del valorador a mantener constantes sus propios juicios sobre una misma persona, a lo largo del tiempo, más de lo que la situación objetiva justifique.

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