Cultura Empresarial, Liderazgo e Identidad Corporativa

Influencia de las Propiedades Socioculturales

Una empresa está constituida por miembros, que ante todo son “agentes sociales”. Cuando un individuo llega a trabajar a la empresa, cualquiera que sea su función, trae consigo sus propiedades socioculturales, su propia historia y su habitus (bagaje cultural).
Si nos interesamos por los directivos, constatamos que a diferentes habitus corresponden prácticas empresariales y estilos de gestión distintos.
Cada organización puede ser considerada como un mercado que atribuye un valor más o menos importante a una propiedad social. Cuando la posesión de una propiedad procura beneficios a quien la tiene, se considera entonces que esta propiedad constituye una forma de capital.
Podemos distinguir tres formas principales de capital:
  • El capital cultural: relacionado con el resultado de la pedagogía procedente del medio familiar.
  • El capital económico: relacionado con el patrimonio y los ingresos de los individuos.
  • El capital social: rol de las personas (las interrelaciones con los demás).

Cultura Nacional y Cultura de Empresa

La cultura de una empresa no debería estudiarse independientemente de la cultura de los países en los que opera ni de la cultura nacional del país de origen.
La estructura de toda organización está marcada por la cultura nacional de sus miembros. Cada empresa tiene su personalidad y está dotada de una cultura que le es propia.

Definición de la Cultura Empresarial

La cultura es el conjunto de las hipótesis fundamentales que un grupo dado ha inventado, descubierto o constituido, aprendiendo a resolver sus problemas de adaptación a su entorno y de integración interna.
El contenido y el funcionamiento de la cultura pueden ser comprendidos a distintos niveles:
  • Las creencias, valores y normas que prevalecen en los grupos.
  • Los mitos e historias sobre la organización.
  • Los ritos colectivos.
  • Los tabúes, las zonas oscuras.

¿Una Cultura o Varias Subculturas? Tipología de las Culturas Empresariales

T. Deal y A. Kennedy

Miden el nivel de riesgo (bajo y alto) y la rapidez en conocer los resultados de la acción (despacio y rápido). De aquí surgen cuatro tipos de cultura empresarial:
  • Cultura macho: prefiere la satisfacción inmediata. De riesgo elevado y acción (feedback) inmediata.
  • Cultura “Ward hard-play hard”: prefiere la apariencia y el estilo oneroso. De riesgo bajo y acción inmediata.
  • Cultura “Apuesta la empresa”: dinamismo, acción planificada y sistemática. De riesgo elevado y acción lenta.
  • Cultura proceso: basada en reglas y conocimiento. De riesgo bajo y acción lenta.

W. Ouchi

Para este autor un factor muy importante es el intercambio de bienes y servicios. Existen tres tipos de mecanismos y tres reglas de intercambio:
  • Un mecanismo de mercado: formación de un precio y contrato basado en ese precio.
  • Un mecanismo burocrático: elaboración.
  • Un mecanismo de clan: observado en las empresas japonesas. Que los intereses de los individuos y de la empresa converjan.
Añade dos categorías más de cultura, basadas en el liderazgo:
  • Adhocracia: el líder es de tipo carismático, dinámico, idealista, orientado hacia el exterior y la expansión.
  • Poder por consenso:
    • La empresa es permeable a las influencias del poder superior.
    • El poder en la empresa es ejercido de una manera anónima, difusa y despersonalizada.

Enfoque Psicoanalítico del Liderazgo

Líder narcisista según su actuación en la organización

Se caracteriza sobre todo por un grado de autonomía muy grande, y su comportamiento está orientado hacia la conservación de sí mismo.
El narcisista se siente situado en el centro del mundo; los demás están ahí para servirle y trabajar en sus proyectos, no a la inversa.
Perciben poco de su entorno. Los colaboradores directos de este líder deben estar a su servicio.

Líder posesivo según su actuación en la organización

Tiene la capacidad de reaccionar enérgicamente, estableciendo una relación especial con el otro.
El rasgo distintivo de este líder es el de posesión, es decir, desea tener a las personas para utilizarlas en beneficio propio.
Toda persona que se oponga y contradiga a este tipo de líder deberá desaparecer del entorno de éste.

Líder seductor según su actuación en la organización

Invierte la mayor parte de su energía psíquica en su vida afectiva y emocional, en querer, pero sobre todo en ser querido por los que lo rodean. Sabe conseguir el acercamiento de sus colaboradores.

Líder sabio según su actuación en la organización

Es un adulto que respeta la personalidad de los seres con los que se relaciona. Su ejercicio de poder no amenaza al otro, es benevolente, severo y justo.
Permite estrategias de desarrollo y crecimiento y facilita la carrera de sus colaboradores.

Una Etapa Indispensable: La Auditoría de Identidad

La auditoría de identidad se caracteriza al menos de tres maneras:
  • Es necesariamente compleja, debido a la diversidad de objetos que debe cubrir.
  • Es complicada de llevar a cabo ya que se dirige a la esencia de la empresa.
  • Al efectuar un diagnóstico se va a actuar sobre la identidad, por lo tanto no se hace distinción entre la fase de diagnóstico y la fase de intervención.
La auditoría de identidad se interesa en un primer momento por la historia de la empresa que es portadora de un saber acumulado y es uno de los pilares de su identidad.
La auditoría de identidad comprende también una encuesta etnográfica de la empresa.
La relación entre el analista, los actores y la entidad es tan importante como el contenido de la información recogida, ya que cada uno va a reaccionar de una forma diferente ante el sistema organizativo dado.

Concepto de Enfoque

El proceso de enfoque es el mecanismo que canaliza la energía de los individuos en la organización hacia los objetivos, referencias y un sistema de valores homogéneos.
El enfoque de identidad de una organización puede definirse como un proceso dinámico por el cual las aspiraciones y las acciones de los miembros de una misma organización convergen hacia un determinado atributo, vertebrando así la identidad.
El concepto de enfoque es importante, ya que permite analizar mejor la identidad de una organización y, sobre todo, actuar sobre ella para hacerla compatible con los movimientos estratégicos buscados.
La naturaleza del objeto sobre el que se enfoca la identidad de una empresa es variable determinante para su desarrollo y condiciona en gran medida el tipo de estrategia que una empresa podrá emprender con éxito.

Enfoque Centrado en la Actividad

El enfoque de identidad de una empresa sobre un negocio se acerca mucho a la concepción tradicional de la profesión.
Una empresa cuya identidad está enfocada a la actividad convierte a todo su personal en especialista de su negocio. La implicación de los individuos se centra primero en el negocio y a continuación en la empresa.
Que una empresa centre su identidad en la actividad tiene implicaciones estratégicas muy importantes:
  • Al canalizar la implicación, la motivación y la energía de los individuos sobre el producto y el negocio antes que sobre la empresa tiene a introducir un sesgo técnico. Se aportan al producto mejoras técnicas que incluso pueden llegar a ser inútiles desde un punto de vista competitivo o estratégico.
  • La diversificación es percibida en la empresa como riesgo de alejamiento de realización de la actividad ya existente. El desarrollo de nuevas actividades, cualesquiera que sean sus justificaciones económicas, será rechazado.

Enfoque Centrado en un Modo de Comportamiento

Un modo de comportamiento puede ser definido como un estado anímico formado por una red de reglas, estímulos y prohibiciones, en general explícitos, que orientarán y modelarán el modo en el que se conducirán los individuos en la organización.
Existe una gran variedad de modos de comportamiento en los que pueden centrarse las identidades de las empresas. Algunas empresas son innovadoras, oportunistas, arriesgadas o también perfeccionistas o individualistas.
Muchas administraciones o empresas de servicio público tienen una identidad centrada sobre un modo de comportamiento burocrático que se apoya en un conjunto de procedimientos con los que funciona toda la empresa.
Será muy difícil poner en práctica todo cambio estratégico que exija a la empresa comportamientos nuevos.

Enfoque Centrado en el Líder

La personalidad de los directivos es un elemento fundamental de la conducta de la empresa.
El líder puede constituir en algunos casos, un objeto en el que centrar la identidad. La motivación de los individuos en una empresa cuya identidad está centrada en el director, encuentra sus fundamentos ante todo en la relación que se establece entre el líder y cada uno de los individuos de la organización.
Las empresas cuya identidad se centra en un líder son capaces de evoluciones estratégicas más rápidas y más diversas, siempre que éstas sean conducidas e impulsadas por el líder en cuestión.
Una empresa cuya identidad esté centrada en el líder es susceptible de experimentar crisis graves a raíz de la desaparición del líder o de cambios de directivos.

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